Consejos para tener tu propio huerto urbano

La infografía que traemos hoy nos ha parecido interesante. La ha hecho el equipo de Sembrar100 y trata sobre los puntos más importantes a tener en cuenta a la hora de hacer tu propio huerto urbano o casero.

La infografía está dividida en tres apartados bien diferenciados.

El primero toma como referencia algunos de los cultivos más comunes, como pueden ser el tomate, el pimiento, la berenjena, el ajo o la cebolla.

De cada uno de estos cultivos podemos ver la fecha aproximada de siembra, el tiempo para poder recolectar los frutos y verduras, y también la cantidad de agua y de luz que requieren cada uno de ellos.

Además, tenemos debajo de los nombres un pequeño listado de las plagas y enfermedades más habituales.

Aquí para más información: https://www.sembrar100.com/plagas-y-enfermedades/

El segundo apartado corrige un pequeño problema del primero. El tiempo de siembra varía dependiendo de la zona en la que nos encontremos. Por lo que es mejor adaptarlo según las estaciones.
No es lo mismo el mes de Julio en España, que en Argentina, por ejemplo. Por lo que podemos ver un calendario de siembra adaptado por estaciones y así poder ajustar independientemente de la zona geográfica en la que nos encontremos.

Por último, se tratan las asociaciones. Las asociaciones en el huerto son una herramienta excelente para maximizar la producción y también para evitar posibles plagas y enfermedades. Todo de forma natural. Por ello es importante conocerlas a la hora de planificar lo que vas a sembrar.

Por ejemplo, el ajo es un excelente repelente natural.

También hay que tener en cuenta que algunos cultivos no se deben sembrar cerca, puesto que entran en competencia directa en cuanto a nutrientes, luz y agua.

¡Esperamos que esta infografía sea útil!

Bioestimulantes: Qué son y para qué sirven

Bioestimulantes: Qué son y para qué sirven

 

Los bioestimulantes agrícolas han existido desde siempre para mejorar el vigor de las plantas, su rendimiento y la calidad total de la cosecha. Tradicionalmente han estado relacionados con la agricultura ecológica u orgánica, pero hoy en día, gracias a la investigación, son vitales para la agricultura convencional, tanto como complemento nutritivo como protector.

CARACTERÍSTICAS

Los bioestimulantes no están catalogados como nutrientes ni pesticidas, pero ejercen un impacto positivo sobre la salud de la planta.  Además son complementarios, ya que pueden ser combinados con fertilizantes y productos fitosanitarios de aplicación directa contra plagas o enfermedades.

BENEFICIOS

Los bioestimulantes contribuyen a una agricultura sostenible, ya que aumentan el rendimiento y la calidad de los cultivos. Asimismo se aumenta la tolerancia de las plantas frente a situaciones climáticas desfavorables y efectos de estrés abiótico.

El resultado son productos de mayor calidad, uniformes y resistentes tanto a las condiciones climáticas como al posterior almacenamiento ya que duran más tiempo en condiciones óptimas.

Otro de los beneficios aportados es la mejora de la calidad del suelo, ya que se fomenta el desarrollo de microorganismos benéficos de éste, los cuales van a favorecer un suelo que retenga más el agua y sea más resistente a la erosión.

PRODUCTOS

Abono especial fase Enraizante

Abono especial para Floración

Abono especial para Engorde

 

¿Cómo identifico el tipo de suelo de mi huerto?

¿Cómo identifico el tipo de suelo de mi huerto?

 

El suelo de la huerta es el activo más importante para cualquier agricultor.  Las claves para mantener una buena salud en el suelo de la huerta son: conocer el tipo de suelo que tenemos y administrar los nutrientes que nos demande. Hay que aprender a cuidar el suelo para devolverle los nutrientes que sustraemos al cultivar.

En el artículo de hoy, vamos a mostrar 2 formas de analizar el suelo del huerto sin necesidad de realizar un análisis en profundidad, siendo tan solo necesarios la vista y el tacto. 

El primer método que vamos a utilizar es a través del color de la tierra. Lo único que necesitamos es observar la tonalidad de la tierra en su estado natural:

1. Si la tierra presenta un color oscuro, indica un alto contenido de humus o materia orgánica.

2. Cuando los suelos son rojos y amarillos, indican altos niveles de óxido de hierro. Además es un indicador de que el suelo está bien drenado, no es húmedo en exceso y es fértil.

3. Un color gris o pardo amarillento puede ser indicador de una gran presencia de oxígeno. Casi todos los suelos con estas características presentan una escasa fertilidad.

4. Si la tierra se caracteriza por un color blanco o claro nos informa de la presencia de cuarzo, carbonatos o yeso. En este caso indica poca presencia de materia orgánica.

La fertilidad del suelo es una combinación de todas las características del suelo (textura, pH, nivel de materia orgánica, etc), y el nivel de ésta indica la facilidad que tiene la planta de extraer del suelo los elementos químicos que necesita para su desarrollo.

El siguiente método es a través del tacto, observando la textura del suelo del huerto. En este caso humedeceremos una muestra de tierra y apretaremos en nuestra palma para intentar moldear cualquier figura:

1. Si la tierra se resbala sin manchar y sin dejarnos crear  ninguna figura, el suelo es arenoso. Estos suelos se caracterizan por ser fáciles de trabajar pero presentan escasos nutrientes.

2. Tendremos suelo limoso cuando la tierra deja color en las manos. Este tipo de suelo es rico en humus y retiene bien los nutrientes. Son suelos blandos y pegajosos, por lo tanto muy fáciles de trabajar.

3. Cuando la tierra sea totalmente moldeable estaremos frente a un suelo de textura arcillosa. Estos suelos tienen un alto contenido en nutrientes pero son pesados y difíciles de trabajar.

Cabe destacar que los suelos arenosos no admiten grandes cantidades de abono por lo que deben ser abonados frecuentemente y en pequeñas cantidades. Por su parte los suelos arcillosos demandan todo lo contrario, pocas y abundantes aplicaciones.

Una vez conozcamos qué tipo de suelo tenemos, estaremos preparados para ofrecerle aquello que nos demande. Tenemos que tener cuidado con los suelos con escasos nutrientes ya que necesitan  un aporte exterior (abonos) y con los suelos difíciles de trabajar ya que necesitan mayor mano de obra.